Medidas de ahorro energetico

Medidas de ahorro energético en los edificios

La Ordenanza Alemana de Ahorro de Energía proporciona un marco normativo fiable para los propietarios de edificios y los planificadores de nuevas construcciones. La Ordenanza alemana de ahorro de energía confía en gran medida en los compromisos voluntarios para los edificios existentes. Un hecho importante en este sentido -como se señala en el NAPE- es simplificar los requisitos normativos y, al mismo tiempo, ofrecer programas de financiación más atractivos.
La aceptación de las medidas para aumentar la eficiencia energética en el sector de la construcción debe lograrse mediante amplias campañas de información, un asesoramiento competente y una planificación experta, combinados con una financiación estatal específica. Por lo tanto, los instrumentos actuales dentro del marco normativo, la financiación y el cultivo del mercado deben ampliarse y reforzarse de forma deliberada. Además, debe elaborarse un concepto individual basado en un asesoramiento independiente y cualificado en materia de energía para seleccionar la fuente de energía correcta y la tecnología más adecuada para cada edificio.
Lo que en un principio se concibió como un portal para informar y motivar a los propietarios en 2003 se ha convertido en una amplia campaña y en un pilar para las partes interesadas del sector y los políticos, así como para la prensa.

Formas creativas de ahorrar electricidad

Un salón cálido en invierno o un estadio deportivo bien iluminado por la noche: utilizamos la energía para conseguir un beneficio concreto. La eficiencia energética es un medio para medir el gasto de energía necesario para lograr un determinado beneficio. Cuanto menores sean las pérdidas de energía para lograr un propósito específico, mayor será el grado de eficiencia energética.
La demanda de energía está aumentando en todo el mundo. La situación del mercado energético se calienta y los precios de la energía aumentan. La inestabilidad en muchos países exportadores y de tránsito es motivo de preocupación y el aumento de la combustión de fuentes de energía fósiles está acelerando el cambio climático. La ampliación de las opciones de suministro energético es costosa y llevará tiempo. Por otro lado, el aumento de la eficiencia energética frena los precios de la energía, reduce la dependencia de las importaciones energéticas, contrarresta los conflictos de distribución de la energía y reduce las emisiones de dióxido de carbono que dañan el clima.
En materia de ahorro y eficiencia energética, Alemania sigue un enfoque de tres niveles: requisitos, apoyo e información. El sector de los edificios es responsable del 40% del consumo de energía primaria en Alemania y de aproximadamente el 33% de las emisiones de CO2. El 75% de los edificios de Alemania se construyeron antes de 1979, es decir, antes de la entrada en vigor de la Primera Ordenanza de Aislamiento Térmico. El Gobierno Federal elevará gradualmente las normas mínimas de eficiencia e introducirá una hoja de ruta de modernización a largo plazo para los edificios existentes con el fin de cumplir los objetivos en el sector de la construcción. Esto se logrará desarrollando más las disposiciones reglamentarias (modificación de la Ordenanza de Ahorro de Energía en 2013) e incrementando considerablemente los incentivos económicos para la renovación de edificios en relación con la energía. Los fondos para el programa de modernización de los edificios en materia de CO2 se han reservado hasta un volumen de 1.800 millones de euros para el período 2012-2014.

Medidas de eficiencia energética en los hogares

Revisar las prácticas de limpieza para reducir las horas en que las luces están encendidas cada día. Considere la posibilidad de cambiar a la limpieza diurna, que tiene lugar mientras los ocupantes están en el edificio y ha demostrado que también reduce las quejas.
Aproveche al máximo la luz del día. Al fin y al cabo, la luz del sol es gratis. Abra o cierre las persianas para aprovechar al máximo la luz natural y aproveche las claraboyas u otras fuentes de luz natural para reducir la iluminación durante las horas del día.
Sustituya la antigua iluminación fluorescente e incandescente por LEDs con certificación ENERGY STAR, lámparas T-8 (o incluso T-5), LEDs con certificación ENERGY STAR y otros sistemas de iluminación energéticamente eficientes que mejoren la calidad de la luz y reduzcan la ganancia de calor. Los LED consumen hasta un 90% menos de energía que la iluminación incandescente y duran entre 35 y 50 veces más.
Instale sensores de ocupación para que las luces se apaguen automáticamente cuando no haya nadie y se vuelvan a encender cuando la gente regrese. Los almacenes, los espacios traseros, las salas de reuniones y otras zonas poco transitadas suelen ser buenos lugares para empezar. Los sensores de ocupación pueden ahorrar entre un 15 y un 30 por ciento en costes de iluminación. Y no olvide que incluso un buen equipo puede instalarse de forma incorrecta, así que no instale el sensor detrás de un perchero, una puerta, una estantería, etc. Debe ser capaz de «ver» el movimiento de una persona que se acerca para encender la luz cuando entra en una habitación sin luz.

Medidas de ahorro energético en el hogar

El ahorro de energía es el esfuerzo realizado para reducir el consumo de energía utilizando menos cantidad de un servicio energético. Esto puede conseguirse bien utilizando la energía de forma más eficiente (utilizando menos energía para un servicio constante) o bien reduciendo la cantidad de servicio utilizado (por ejemplo, conduciendo menos). La conservación de la energía forma parte del concepto de ecoeficiencia. Las medidas de conservación de la energía (MCE) en los edificios reducen la necesidad de servicios energéticos y pueden suponer un aumento de la calidad ambiental, la seguridad nacional, la seguridad financiera personal y un mayor ahorro[1].
La energía puede conservarse reduciendo el despilfarro y las pérdidas, mejorando la eficiencia mediante actualizaciones tecnológicas y un mejor funcionamiento y mantenimiento. A nivel mundial, el uso de la energía también puede reducirse mediante la estabilización del crecimiento de la población.
La energía sólo puede transformarse de una forma a otra, como la energía térmica en fuerza motriz en los coches, o la energía cinética del flujo de agua en electricidad en las centrales hidroeléctricas. Sin embargo, se necesitan máquinas para transformar la energía de una forma a otra. El desgaste y la fricción de los componentes de estas máquinas durante su funcionamiento provocan pérdidas de cantidades muy elevadas de energía y costes muy altos relacionados. Es posible minimizar estas pérdidas adoptando prácticas de ingeniería ecológica para mejorar el ciclo de vida de los componentes[4].