Luz de gas significado

Significado de gaslighting en tagalo

No sólo se ha colado en nuestro léxico. Ahora forma parte de nuestra forma de adquirir información. El informativo nocturno de Anderson Cooper, Anderson Cooper 360, tiene una serie especial llamada «We’ll Leave the Gaslight On», dedicada a las mentiras de los políticos.
En la lengua vernácula, la frase «to gaslight» se refiere al acto de socavar la realidad de otra persona negando los hechos, el entorno que la rodea o sus sentimientos. Los objetivos del gaslighting son manipulados para que se vuelvan contra su cognición, sus emociones y lo que son fundamentalmente como personas.
Puede que el presidente u otras figuras políticas nos estén haciendo luz de gas a todos. Pero es probable que haya alguien mucho más cercano a nosotros haciendo el trabajo. La mayoría de nosotros hemos sido objeto de luz de gas en algún momento de nuestras vidas, por lo que es importante aprender a detectar la técnica, desactivarla y minimizar el impacto psicológico en nuestra vida diaria. Cuando no se examina, el gaslighting puede tener un impacto devastador y a largo plazo en nuestro bienestar emocional, psicológico y a veces físico.

Diccionario urbano gaslight

El Gaslighting es un tipo de abuso emocional que puede ocurrirle a cualquiera, especialmente en las relaciones románticas.  Los abusadores iluminan con gas a sus víctimas para mantener el control en la relación y hacer que su víctima se cuestione su propia cordura.  Además, los efectos del gaslighting pueden hacer que sea aún más difícil para la víctima dejar una relación abusiva, ya que pueden ni siquiera darse cuenta de que está sucediendo.Aquí hay seis ejemplos de situaciones comunes de gaslighting para ayudarle a reconocer y abordar esta forma muy real de abuso emocional.
1. «El gaslighting suele hacer que la víctima dude de sí misma. Alguien hará o dirá algo abusivo y luego negará que haya sucedido, dice la psicoterapeuta y terapeuta matrimonial y familiar Tina B. Tessina, PhD, en su práctica privada: «La víctima comienza a cuestionar sus instintos y confía cada vez más en la ‘realidad’ creada y manipulada por el abusador. También aumenta la sensación de dependencia del maltratador», dice Tessina.
2. «Esta es una frase utilizada por los agresores para minimizar e invalidar los sentimientos de la víctima.  Si la víctima trata de expresar su dolor o decepción, el gaslighter puede decirle que está haciendo un gran problema de la nada.  «La intención es hacer que te sientas estúpida por intentar defenderte. Una vez que la pareja abusiva ha roto la capacidad de la víctima de confiar en sus propias percepciones, es más probable que la víctima aguante el comportamiento abusivo y permanezca en la relación», dice Tessina.

Ejemplos de luz de gas

El término también se utiliza de manera informal para describir a alguien (un «gaslighter») que propone de manera persistente una narrativa falsa que lleva a otra persona (o a un grupo de personas) a dudar de sus propias percepciones hasta el punto de desorientarse y angustiarse. Esta dinámica generalmente sólo es posible cuando la audiencia es vulnerable, como en el caso de relaciones de poder desiguales, o cuando la audiencia tiene miedo de las pérdidas asociadas con el desafío de la falsa narrativa. El Gaslighting no es necesariamente malicioso o intencionado, aunque en algunos casos lo es[3].
El artículo «Gaslighting: A Marital Syndrome» (1988) examina ciertos comportamientos masculinos durante y después de sus aventuras extramatrimoniales y el impacto de esos comportamientos y actitudes asociadas en las esposas de los hombres. Llegan a la conclusión de que no sólo los maridos, sino también los terapeutas masculinos, pueden contribuir a la angustia de las mujeres al etiquetar erróneamente las reacciones de éstas y al mantener ciertas actitudes estereotipadas que se reflejan negativamente en la esposa cuyo marido ha tenido una aventura[8].

La chica del tren

El término también se utiliza de manera informal para describir a alguien (un «gaslighter») que propone de manera persistente una narrativa falsa que lleva a otra persona (o a un grupo de personas) a dudar de sus propias percepciones hasta el punto de desorientarse y angustiarse. Esta dinámica generalmente sólo es posible cuando la audiencia es vulnerable, como en el caso de relaciones de poder desiguales, o cuando la audiencia tiene miedo de las pérdidas asociadas con el desafío de la falsa narrativa. El Gaslighting no es necesariamente malicioso o intencionado, aunque en algunos casos lo es[3].
El artículo «Gaslighting: A Marital Syndrome» (1988) examina ciertos comportamientos masculinos durante y después de sus aventuras extramatrimoniales y el impacto de esos comportamientos y actitudes asociadas en las esposas de los hombres. Llegan a la conclusión de que no sólo los maridos, sino también los terapeutas masculinos, pueden contribuir a la angustia de las mujeres al etiquetar erróneamente las reacciones de éstas y al mantener ciertas actitudes estereotipadas que se reflejan negativamente en la esposa cuyo marido ha tenido una aventura[8].